Es curioso ver como en dos conciertos completamente distintos te encuentres con la misma canción... La semana pasada asistía al Star Wars In Concert, un concierto con su orquesta y coro muy cercano de planteamiento a lo que es un concierto de música clásica y como era de esperar no podía faltar la Marcha Imperial, de hecho la tocaron dos veces.
Pues esta semana he estado en el concierto de Epica, una banda de Metal (ya sabéis melenas, baterías y guitarras eléctricas) y también la tocaron, y resulta curiosa ver lo bien que le sienta la batería y las guitarras eléctricas a la poderosa Marcha Imperial.
Esa es la versión original de la banda sonora y aquí tenéis dos vídeos para comparar. El primero es la interpretación de orquesta del Star Wars In Concert y el segundo es la versión que hace Epica.
El pásado sábado en Madrid hubo un curioso espectáculo que reunió en el Palacio de los Deportes a una buena panda de frikis (y no tanto) a ver el espectacular montaje de Star Wars In Concert. Una orquesta, un espectacular montaje, un buen juego de luces, Anthony Daniels (C3PO) narrando y una de las mejores bandas sonoras que conozco.
A pesar de que por poco no me sobró una entrada y estuve a nada de tener que andar presentántome en la cola a revenderla, fue espectacular y realmente mereció la pena.
Sobre una pantalla realmente espectacular y un curioso escenario (aunque desde el "gallinero" en el que estaba los detalles como que no se veían) entraba en escena la Royal Philarmonic Orchestra (una más o menos conocidilla orquesta inglesa) con la fanfarria de la Fox. Sobre la pantalla "A long time ago, in a galaxy far far away" y da comienzo la conocida melodía de John Williams con la que comienzan las películas al mismo tiempo que sobre la pantalla nos ponían los mejores momentos de la saga... lamentablemente de las 6 películas (yo soy de la opinión que Star Wars son 3 películas, las otras 3 podrían habérselas ahorrado)
Además de las pantallas, había un muy buen juego de luces (que quedaba francamente bien en el Palacio de los Deportes). Tras el tema principal salío a escena Anthony Daniels. Que hizo sus pinitos con un par de frases en castellano, pero luego narró en un perfecto inglés (pero estaba subtitulado en las pantallas). Anthony Daniels iba a narrar una introducción a cada tema, que nos iban a contar cronologíamente la saga. Cada canción llevaba acompañada una buena selección de imágenes.
Como empezaban cronológicamente eso estaba bien, ya que nos dejaba las 3 películas de verdad para el final. Pero lo cierto, es que en la nueva trilogía uno de los pocos que hizo los deberes fue John Williams, y la banda sonora es de lo poco que está a la altura del nombre Star Wars. La historia empezó con la siempre impresionante Duel of the Fates. Luego tuvimos el Anakin's Theme, Moisture Farm para presentanos al duo de androides, The Flag Parade (el tema de la carrera de vainas de La Amenaza Fantasma), Across The Stars (para presentarnos la rollo-historia de Anakin y Padmé) y Battle of the Heroes (la batalla final de La Venganza de los Sith). En general no estuvo mal esta primera parte (de hecho me recordó que la música de estas tres películas tiene partes realmente buenas)... pero lo mejor estaba por llegar.
Más que cronologícamente los temas iban centrándose en un personaje o en algún aspecto de la historia. Como las persecuciones (The Asteroid Field), las batallas de naves (TIE Fighter Attack) o las batallas terrestres (The Forest Battle)... No quedó demasiado bien que algunas canciones de la trilogía clásica pusieran imágenes de las nuevas.
Las únicas pegas que le pondría al concierto es que la orquesta interpretó la partitura muy calcada a la grabación original. Un poco de variación o algo de aporte del director no hubiera estado de más. Y la otra es que se ciñeron a los temas más conocidos, prácticamente sólo tocaron lo que va en un "grandes éxitos", que no está mal pero lo único que me sorprendió encontrarme fue The Asteroid Field.
Anthony Daniels lo bordó como narrador, y los dos o tres momentos en los que "hizo" de C3PO fueron realmente graciosos.
En resumen, un espectáculo realmente recomendable para todo fan de la trilogía y de su música. Con una producción impecable realmente se me hicieron cortas las 2 horas de tributo a la música del maestro John Williams.
Hoy voy con un par de recomendaciones musicales pero que no son metal... y que tienen en común que ambas proceden de países que son islas.
En primer lugar voy a hablar de un grupo que he descubierto recientemente: Sigur Rós estos chicos vienen de Islandia... si esa isla que está al norte de Europa que son cuatro gatos. Pero hacen una música que se denomina Post-Rock o lo que es lo mismo mezclar elementos típicos de músicas del mundo con un rock suavecito...
Estos además meten algunos elementos típicos de la tradición vikinga y hacen una música que tiene cierto corte épico. Envolvente, densa con unos temas que son un incresccendo magnífico me han encantado.
Aquí tenéis una muestra con la canción con la que los descubrí: Glósoli una canción que empieza lenta pero según van pasando los minutos empieza a ganar fuerza...
Y seguimos con grupos desde islas, pero esta vez se trata de un grupo de percusionistas. Les tengo muchísima admiración a los grupos de percusionistas porque conseguir hacer música con unos instrumentos que en teoría sólo marcan ritmo me parece algo digno de mención. Y estos también vienen de unas islas... pero las asiáticas de Japón.
Yamato, The Drummers of Japan son unos locos que usando un elemento tan presente en la tradicción japonesa como es el tambor hacen auténticas barbaridades (en el buen sentido del a palabra). Son increiblemente buenos, su control de los tambores es bestial así como todo el espectáculo que montan. Tuve ocasión de verlos ayer sábado en los Veranos de la Villa y la verdad es que merece la pena verles aporreando tambores de todos los tamaños en un espectaculo que introducen elementos clásicos japoneses, elementos de un grupo de percusión y algo de humor (para hacer el espectáculo más ameno).
Aquí tenéis un par de vídeos para que veáis lo que son capaces de a hacer estos chicos con un tambor... Yo de mayor quiero dedicarme a aporrear un tambor, pero el grande que llevan (que suena increible)
En fin, si tenéis ocasión de verlos hacedlo porque son todo un espectáculo...
Tras unos cuantos retrasos finalmente a principios de marzo finalmente ha visto la luz Music of the Spheres, el último trabajo de Mike Oldfield. En esta era en la que las filtraciones de los discos están a la orden del día, os diré que no es que haya oído el disco precisamente ahora, sino que llevo oyéndolo desde octubre del año pasado (vamos desde hace 5 meses). En principio iba a salir para noviembre pero al final ha salido en marzo.
Respecto al disco representa un nuevo cambio en las múltiples vueltas de tuercas que ha dado Mike Oldfield a lo largo de su carrera, y después de coquetear con la música electrónica y con el chilll out de sus últimos discos ahora le da por irse a la música clásica. Se ha juntado con el productor Karl Jenkins (conocido por Adiemus, uno de tantos proyectos New Age que se estuvieron de moda en la segunda mitad de los noventa) que le ha hecho arreglos de música clásica y en lugar de interpretar el disco con teclados electrónicos, instrumentos sintetizados y músicos de sesión lo ha hecho con una orquesta y nombres de renombre dentro de la música clásica, el pianista Lang Lang o la soprano Hayley Westenra.
El disco en sí es bueno a nivel compositvo, pero originalidad cero. Siguen siendo las mismas melodías, sólo que esta vez van en una forma más clásica. Hay poca guitarra en el disco y la que hay no es electríca sino acústica con lo que esta vez Oldfield casi no toca instrumentos y se ha limitado a componer. Ahora el disco es lo mejor desde el Tubular Bells III, muchísimo mejor que sus útlimas rarezas.
A mí no me termina de convencer la instrumentación clásica, probablemente este disco tocado a la forma tradicional de Mike Oldfield y con más presencia de guitarra hubiera sido mucho mejor. El disco tiene momentos realmente buenos como Shabda, The Tempest o Musica Universalis (la enésima varición sobre The Bell pero en fin es que cuando algo es bueno, sigue siendo bueno). El disco realmente tiene momentos muy inspirados y no tiene ninguna parte más rara o experimental, pero también se hace un poco monótono. Se nota mucho la mano de Jenkins y a ratos suena muy New Age de los noventa.
por la sensación que dio Oldfield ya no le apasiona su música. No está en la labor de hacer grandes conciertos (de hecho es bastante probable que no haga gira con el nuevo disco y si la hace será más en plan clásico con orquestas) ni de volver a la música suya.
La verdad es que tengo cierta debilidad por los que podríamos llamar "genios musicales". Compositores (normalmente bordes y excéntricos) que en un mundo en el que triunfan sobre todo los cantantes (y fuera de los cantantes sólo los guitarristas consiguen algo de reconocimiento) son capaces de llamar la antención siendo simplemente compositores. De siempre me han gustado la música que bebe de las grandes orquestaciones sinfónicas, adaptándola y modernizándola con nuevos sonidos, pero en esencia una música grandiosa y coral. Durante una época de mi vida los únicos discos que compraba y escuchaba (con la salvedad de algún Bryan Adams o Meat Loaf ocasional) eran o bandas sonoras o música de Vangelis, Jean-Michel Jarre, Mike Oldfield o similares.
Ahora me he pasado al lado metalero de la música, pero eso no quiere decir que me hayan dejado de gustar esta música de díficil clasificación... a veces es rock sinfónico, otras veces es New Age... Y entre todos los "genios musicales" hay uno que destaca, en mi opinión, por encima de los demás por trayectoria. Y es el único artista al que le vengo comprando regularmente sus discos desde hace ya 10 años (y eso que entre sus 3 últimos hay bastante morralla), hablamos de Mike Oldfield.
Como es habitual en mí, no podría empezar a hablar de algo que me gusta sin decir que al principio no me gustaba. Empecé a oir a Mike Oldfield allá por 1991 cuando sacó su esperado Tubular Bells II y lo pusieron por todas partes. Al principio no me llamó la atención lo más mínimo, pero a mi padre sí. Mi padre ha renegado de muchas cosas con los años y de un tiempo a esta parte ya no compartimos aficiones, pero él es en cierta parte responsable del "frikismo" que ahora tan poco le gusta que yo tenga. Fue él el que me introdujo en la Ciencia Ficción y Fantasía Heróica, tanto en literatura como en cine. Y fue él el que me puso a la saciedad la cinta del Tubular Bells II en el coche en esos largos viajes de puentes y vacaciones. Y poco a poco me fue entrando, hasta que acabé sabiéndome de memoria la mayoría de los pasajes del Tubular Bells II... Aprovechando el tirón del Tubular Bells II, sacaron un recopilatorio: Elements que tenía un poco de todo lo que había hecho Mike Oldifield en los 80 y ahí fue donde descubrí la otra vertiente de Mike Oldfield, como compositor de canciones vocales y descubrí sus maravillas: Moonlight Shadow, Islands, Five Miles Out, Heaven's Open...
Así que poco a poco me fui introduciendo en toda su discografía, pero en dos direcciones hacia el futuro y hacia el pasado. Prácticamente tengo casi todos sus discos desde el Tubular Bells II en adelante y poco a poco me he ido haciendo con todos los de los 70/80. Solía aprovechar cualquier cumpleaños de mi padre u ocasión para regalarle el correspondiente disco de Mike Oldfield con la vista puesta en hacerme yo una copia para mí. Pero no fue hasta que sacó el Tubular Bells III cuando empecé ponerle en el altar de mis artistas preferidos. Recuerdo muy bien el día en el que tras el correspondiente capítulo de Babylon 5 (era septiembre del año 1997, cuando salía de clase corriendo porque a las 7 ponían Babylon) vi anunciado que iban emitir en directo la presentación del desde Londres... Aquel concierto fue impresionante, y aunque Tubular Bells III no es de sus mejores trabajos a mí me impresionó mucho hasta el punto que en las siguientes semanas no oí otra cosa.
Lo que ha sacado en los últimos 10 años, del 97 a esta parte la verdad es que no ha sido gran cosa y lo que realmente me apetecía era tener ocasión de verle en directo. Salvo un breve concierto cuando sacó el Guitars no se ha dignado a pasarse por España hasta el año pasado en el que por fin tuve ocasión de verle. Fue un mini-concierto en un festival llamado Night Of The Proms y sólo fueron 5 canciones, pero impresiona. Ver alguno de sus conciertos espectaculares de los 80 o los 90 es algo que no tuve ocasión por edad y ya tengo bastante asumido que él no está por la labor de volver a esos derroteros.
Sobre su música, digamos que ha tenido varias etapas, algunas mejores y otras peores... Pero no hay duda de su genialidad a nivel compositivo. Este es un resumen de lo que es su discografía
Tubular Bells (1973) Primera (y para muchos mejor obra) de Mike Oldfield con su célebre secuencia (que sería utilizada en la peli de El exorcista). A pesar de ser innegablemente bueno, creo que no termina de sonar tan bien como alguno de sus trabajos posteriores.
Hergest Ridge (1974) Ommadawn (1975) Incantations (1978) Platinum (1979) Estos cuatro los comento juntos porque son discos muy parecidos, siguen la senda del Tubular Bells, de temas muy largos, quizás con un estilo más folk a ratos. Quizás lo más conocido seán algunos fragmentos de Ommadawn.
QE2 (1980) Muy similar a Platinum, denso y etéreo, pero ya se ve como introduce elementos hacia la música electrónica de los ochenta. Es de lo que menos he oído de él.
Five Miles Out (1982) Contiene las primeras incursiones de Mike Oldfield en el Pop/Rock ochentero pero con su estilo propio, con la genial Five Miles Out, la parte instrumental es más ochentera también, pero no por ello mala.
Crises (1983) Otro de mis favoritos, a medio camino entre lo vocal y lo instrumental destaca en ambas facetas. El Moonlight Shadow es sencillamente increible y la parte instrumental con Taurus II o Mount Teide son geniales.
Discovery (1984) Este disco marca el cambio definitivo entre el Mike Oldfield de los 70, más orientado a la composición instrumental hacia el de los 80, más vocal. Casi todo el disco es vocal y sólo contiene una pieza instrumental. Aún así es un estilo vocal muy particular, denso y orquestado.
The Killing Fields (1984) Única incursión de Mike Oldfield en el terreno de las bandas sonoras, para la película Los gritos del silencio. Para mí este disco fue toda una sorpresa por su calidad y sonido, más étnico de lo que suele hacer Oldfield, aunque no suele gustar.
Islands (1987) Contiene una de esas grandes maravillas que es Island, poco instumental pero las partes vocales muy buenas.
Earth Moving (1989) Es con diferencia el disco más desconocido de su discografía. Muy ochentero y vocal. La verdad es que lo he oído poco.
Amarok (1990) Es un disco raro, adorado por los fans de Oldfield y no entendido por la gente. Complejo, lleno de sonidos extraños, pero te tiene que gustar ese estilo de música para gustarte.
Heaven's Open (1991) Otro de los grandes desconocidos, publicado por obligaciones contractuales a mí no me desagrada, pero realmente sólo tiene buena la canción que da título al disco.
Tubular Bells II (1992) Fue la vuelta de Mike Oldfield a la primera fila, hubo una época de mi vida que me lo sabía de memoria. Tiene partes brillantes, el pasaje de reminiscencias fantásticas de The Sentinel, el incresccendo de The Bell, la famosa secuencia de gaitas de The Tattoo, aunque también tiene partes no tan buenas.
The Songs Of Distant Earth (1994) Uno de mis favoritos, de inspiración cláramente de Ciencia Ficción (el título es una conocida novela de Arthur C. Clarke, Los cánticos de la Lejana Tierra ) es denso pero brillante. Con muy buenos pasajes instrumentales. Para mucha gente fue una decepción tras el Tubular Bells II.
Voyager (1996) Después de explorar terrenos futuristas, viaja de lleno al pasado a explorar la tradición celta. Su versión del O Son Do Ar de los gallegos Luar Na Lubre es muy buena. El disco tiene un sonido diferente, con buenos pasajes pero le falta algo para destacar. Pero aún así tiene muy buen nivel.
Tubular Bells III (1998) A pesar que la gente ya suele poner bastante mal este disco, a mí me encanta y me parece muy bueno. Probablemente lo peor sean la primera y la última The Source of Secrets y Far Above the Clouds, que son variaciones sobre Tubular Bells en plan más electrónico y discotequero (pero el final de Far Avobe the Coulds es increible).
Mención especial a la increible The Top of the Morning. Esta pieza de sencilla de piano (es una variación sobre una escala a la que va añadiendo poco a poco instrumentación) se me metió en la cabeza hasta el punto que quise tocarla al piano cuando hacía ya más de 10 años que no tocaba nada. Fue por tocarla por la que me volví a meter en el piano.
Guitars (1999) Es un disco que suele gustar a sus incondicionales porque es muy guitarrero y sencillo. Probablemente brillante, a la par que aburrido. A mí no me dice mucho.
The Millennium Bell (1999) Caótico como su portada. Demasiada "fiebre del milenio" y demasiadas cosas raras... coros rusos y cosas así. Pero aún así tiene ratos que no están mal
Tres Lunas (2002) Tras el caos de "The Millennium" se tranquiliza y se pasa al Chill Out. Muy agradable de oir, pero sin nada que llame la atención.
Light & Shade (2005) Dividido en dos partes, Light que sigue la estela del Chill Out y Shade más electrónica y discotequera. La parte de Light comienza brillantemente con Angelique y luego aguanta el tipo. Shade es demasiado electrónico para mi gusto. Con diferencia lo peor de su discografía.
Para terminar aquí tenéis una lista de mis canciones favoritas de Mike Oldfield (y me dejo muchísimas en el tintero porque hay discos que hace bastante tiempo que no oigo y al ser instrumentales me suele costar más acordarme de las canciones)